La NIC 36 exige que una empresa evalúe periódicamente si existen indicios de que un activo (fijo, intangible, o una unidad generadora de efectivo completa) podría estar deteriorado — es decir, que su valor recuperable sea menor a su valor registrado en los libros.
El valor recuperable se define como el mayor entre el valor razonable menos costos de venta, y el valor en uso (el valor presente de los flujos de caja futuros que se espera que el activo genere). Si el valor contable supera a ambos, corresponde reconocer una pérdida por deterioro en el resultado del ejercicio.
A diferencia de la depreciación (que reconoce el desgaste normal y previsible de un activo), el deterioro reconoce una pérdida no anticipada — por ejemplo, un activo que quedó obsoleto antes de lo previsto, o una unidad de negocio cuya rentabilidad esperada cayó significativamente.
MUERMO Contable incluye un calculador de valor presente para el test de deterioro, integrado con el módulo de Activos Fijos.